jueves 9 de julio de 2009

La Crónica de Julio Abel Said: Prólogo y Primera Parte

No recuerdo, o no quiero recordar, la situación mediante la cual el turco Jure me hizo acompañarlo a buscar (a revolver, más bien) las útimas pertenencias de un pariente que acababa de morir. La cosa es que entre unas cajas con libros más terrosos que útiles encontramos una libreta manchada, sin tapas y manuscrita, que de alguna manera me despertó el interés; le pedí la turco que me la regalara, a lo que accedió sin pensarlo, concentrado como estaba en un samovar, aparentemete original, que el pariente guardaba arriba de un ropero.
La libreta resultó ser un diario; si creemos que en un diario pueden consignarse hechos que no son reales, o que no parecen reales. Julio Abel Said no coloreó sus memorias con algunas exageraciones: si el texto de la libreta no es producto de la enajenación, casi cada hecho de su vida es tan extraordinario como secreto. De todas manetras, es mejor eliminar cualquier interpretación errónea posible (primero: la mía) y dejar aquí el texto para el juicio de cualquier improbable lector.Me he tomado el atrevimiento de dar alguna forma a lo escrito por Said; él no se había molestado en ordenar cronológicamente los sucesos de su vida, ni asi como en hacer uso de los signos de puntuación.

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(...) no hay ningún documento, nunca tuve. Pero siempre me dijeron, siempre supe, que nací en el interior de la provincia de San Juan, en mil novecientos catorce. Y digo que lo se porque lo recuerdo perfectamente: el catre, las paredes de adobe blanqueado con cal, la partera, los gritos de mamá. Recuerdo perfectamente las caras de todos, menos la de mi viejo, claro, al que nunca conocí. Ni yo ni nadie fuera de mi mamá, y ella nunca habló de él. Supongo que hizo bien.
Además de todo, recuerdo también haberme sentido capaz de hablarles; al menos yo entendí todo lo que decían, como entendía luego a los animales, más de grande.
De todos modos no hablé. Ni en ese momento, ni mucho después (ahora recién entiendo que se hubieran espantado y probablemente me hubieran ahogado en un balde, como a los gatos). Mi pobre mamá creía que yo era idiota o algo así, porque no hablé hasta casi los cuatro años; lo que ella nunca supo (ni ella ni nadie), es que no hablaba porque no quería, porque sabía que lo mejor era quedarse callado, y asi lo supe toda mi vida.

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Hasta aquí esta primer parte. En la medida en que lo vaya ordenando iré consignando más partes de este cuaderno singular.

17 esqueletos bailando:

Julieta dijo...

Interesante encontrar el diario de alguien y enterarse de cosas que no sabíamos de esa persona ..Cuando era adolescente escribía un diario ,cada tanto lo busco y lo leo para saber si maduré jaja..y no sé...Besos..

Vulgar dijo...

increible. me dijo como nacio y ahora quiero saber de ahi hasta que se murio.

Duquesa de Katmandu dijo...

Ohh, el samovar...
Un señor que recuerda su nacimiento!!! Qué envidia... ¿O no? ¿O sí?

beso ruso,

LUX AETERNA dijo...

Muy bueno voy a estar esperando las próximas entregas.
Abrazo

berenice dijo...

Me parece que pinta para hechicero .
besos

m. dijo...

ehhh qué cortito, dale, metele, seguí desentraGnando el misterio.

Ajenjo dijo...

1- este muchacho tiene perfil de artista. Quizá pintor, o músico. Maldito de todas formas.

2- ¿Le dijeron que está escribiendo realmente muy bien?

Calavera dijo...

Eso es chumerío, Julietita. ¿Encontraste tu diario? ¿lo leiste? Contá.

A mi me pasa lo mismo, querida Vulgar. Veremos con qué sale.

Por ahí es mejor no recordarlo, me parece, mi preciosa Kat; de esa manera uno se imagina y se inventa el nacimiento que quiere. Acá hay unos besos que me parece que son suyos. Tome.

Espero que también siga volviendo, mi amigo Lux.

¿Le parece, Berenice? Yo le creo: si hay alguien que sabe de hechizos es usted.

Yo soy así, eMecita: cortito, pero... no, mejor nada.

Ajen, ¿qué más le dijo mi mamá?

Besos y abrazos Calaveriles.

Yoni Bigud dijo...

La verdadera sabiduría consiste en comprender que la gran mayoría de las veces -si no todas- es mejor quedarse callado.

Lo increíble de este hombre es que nació sabio.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola Calaver!Tantos días!?

Que maravilloso texto ha encontrado!Es un viejo debate pensar acerca de si un texto autobiográfico puede ser un texto de ficción, en este caso me parece que los es. Tanto como tu relato de introducción que cuenta una historia para contar otra. Esta forma de narrar es la que más aprecio entre todas...y sin quedarme corta te digo que tenés buen material para contar una novela!
Son impresionantes esas hojas ajadas y que imagino amarillas y con olor a libro viejo.

Me encantó, de verdad, y me quedo pensando en el hombre que recuerda su nacimiento...

Besos
Chica Hindú

GABU dijo...

"...porque sabía que lo mejor era quedarse callado, y asi lo supe toda mi vida."

Y es así nomás,a veces tendríamos que quedar atrapados como por arte de magia por un autismo casi absoluto a la hora de emitir comentarios,pero qué le podría decir yo que Ustét ya no lo sepa amigo...

P.D.:El escrito?? Ahhhh!! Sip,mencantóóóóóóóóóó!!!

Mi queridísimo CALA,Ustét es una cajita de sorpresas,pero de la buenas... =)

BESULIS Y THANKS

Calavera dijo...

Había quienes decían, mi querido Yoni, que uno nace sabiendo todo, pero inmediatamente se olvida y luego la vida consiste en ir recordando. La verdad es que yo no suscribo a esa idea, pero buéh.

A mi me gusta una frase del mayor de los Marx: "Es mejor cerrar la boca y parecer estúpido que abrirla y confirmarlo."

Muchas gracias, querida Chica Hindu. Como siempre, usted tiene una visión precisa y especial. También sabe lo que lo aprecio ¿verdad?

Claro que hay casos en que no conviene quedarse callado y es necesaria (y deseada) la opinión: este blog, por ejemplo. La suya especialmente, porque es una alegría, querida Gabu.

¡Besos y abrazos un poco destartalados, pero no menos afectivos, eh!

Anónimo dijo...

Bueníiiisimoo... :D
me quedo acá a la espera de más...
acá sin moverme...

mejor apurese por favor...

nurs dijo...

ayyy quiero más!! querido cala!
como siempre es lindo leerte!

beso

Calavera dijo...

Muchas gracias, amable Anónimo, por venir y quedarte y que te guste y que no te muevas y por apurarme....

Fijate, Nursita recién llegada de Europa (sho tengo amigos asi, sepalón), que acabo de subir la segunda parte. ¡Andá corriendo a leerla!

Besos con claqueti-clac.

Almafuerte dijo...

El poder de entender el lenguaje de los animales es algo fantastico, un sueño hecho realidad...
(otra vez toda la tarde sin poder dejarle un mensaje, esta plantilla no me quiere por la tarde)

Calavera dijo...

¡Hola Almita!
Nunca es tarde para que usted venga...

Vaya a leer la segunda parte. Ah ¿Ya fue?. Ahí voy yo también.